Noticias
Por Fabián Prieto , 3 de febrero de 2026 | 10:30

Riego eficiente se vuelve clave para las hortalizas de ciclo corto en pleno verano

Compartir

Altas temperaturas y menor disponibilidad de agua están reduciendo el margen de error en hortalizas de ciclo corto. Expertos advierten que un riego ineficiente puede provocar pérdidas de hasta 40%, consolidando la tecnificación como una necesidad productiva urgente.

El aumento sostenido de las temperaturas y la escasez de agua están configurando un escenario cada vez más desafiante para la producción de hortalizas de ciclo corto, especialmente en el norte de Chile. Cultivos como lechuga, espinaca, cilantro, rúcula y tomate, con ciclos productivos breves y sistemas radiculares superficiales, muestran una alta sensibilidad al estrés hídrico durante el verano.

De acuerdo con estimaciones del sector, un manejo inadecuado del riego puede traducirse en pérdidas de entre un 20% y un 40% del rendimiento comercial, particularmente en zonas donde las temperaturas superan los 30 °C y la evaporación del agua se incrementa de forma significativa.

Poco margen de error en ciclos productivos breves

A diferencia de otros rubros agrícolas, estas hortalizas presentan ciclos de 30 a 90 días, lo que deja escaso margen para corregir errores en el manejo hídrico. Déficits o excesos de agua pueden afectar rápidamente la calidad, uniformidad y rendimiento del cultivo.

En este contexto, la subgerente de desarrollo hortícola de Dripsa, Valeria García, advierte que “las hortalizas de ciclo corto tienen muy poco margen de error. En algunos casos, una sola semana con riego insuficiente en etapas clave del cultivo puede definir el éxito o el fracaso de toda la temporada”.

Gestión del agua: el desafío central

Más allá de la disponibilidad del recurso, el principal desafío está en su correcta administración. “El principal desafío no es solo la falta de agua, sino cómo se gestiona. Hoy vemos pérdidas importantes asociadas a riegos poco uniformes, exceso de evaporación o aplicaciones que no responden a las reales necesidades del cultivo”, señala García.

Este escenario obliga a los productores a ajustar calendarios, frecuencias y volúmenes de riego, considerando las condiciones climáticas y las demandas específicas de cada cultivo.

Riego tecnificado como herramienta estratégica

La incorporación de sistemas de riego tecnificado, como el riego por goteo, se posiciona como una solución clave para enfrentar veranos más exigentes. Estas tecnologías permiten aplicar el agua directamente en la zona radicular, reduciendo pérdidas por evaporación y escurrimiento superficial, además de mejorar la uniformidad del cultivo.

Estudios del sector indican que, con un manejo adecuado, el riego tecnificado puede generar ahorros de agua de hasta un 40%, manteniendo o incluso mejorando los rendimientos productivos, y facilitando prácticas como la fertirrigación.

En este sentido, García enfatiza que “la tecnificación del riego en hortalizas ya no es una tendencia futura, es una necesidad presente. Adaptarse a veranos más extremos es clave para asegurar una producción estable y competitiva”.

Un desafío inmediato para la temporada

Con escenarios climáticos cada vez más extremos, el riego eficiente se consolida como un factor determinante para no perder la temporada hortícola. La precisión en el uso del agua deja de ser una opción y pasa a ser un elemento central para la continuidad productiva en las zonas más afectadas por la escasez hídrica.

Si te interesa recibir noticias publicadas en reporteagricola.cl, inscribe tu correo aquí
Si vas a utilizar contenido de nuestro diario (textos o simplemente datos) en algún medio de comunicación, blog o Redes Sociales, indica la fuente, de lo contrario estarás incurriendo en un delito sancionado la Ley Nº 17.336, sobre Propiedad Intelectual. Lo anterior no rige para las fotografías y videos, pues queda totalmente PROHIBIDA su reproducción para fines informativos.
reporteagricola.cl

Powered by Global Channel
245105